La propuesta de valor es la razón por la que un cliente debería elegirte a ti y no a otro. Si no está clara, ni el mejor diseño la va a rescatar.
Una fórmula para empezar
Ayudamos a [quién] a [lograr qué] con [cómo lo haces distinto]. No es la frase final, pero ordena las ideas.
Habla del resultado del cliente
“Más de 20 años de experiencia” habla de ti. “Tu casa lista para mudarte en 30 días” habla de lo que gana el cliente. La segunda se recuerda.
Encuentra lo que te hace distinto
Pregúntales a tus mejores clientes por qué te eligieron. Sus respuestas suelen ser más concretas y más útiles que cualquier lluvia de ideas.
Pruébala
Muéstrala a personas que no conocen tu negocio. Si no pueden repetirla con sus palabras, todavía no está lista.
Dónde usarla
- El titular de tu página de inicio.
- La descripción de tu perfil de Google y de tus redes.
- Tus anuncios y tus propuestas comerciales.
Una vez que la tienes, repítela en todas partes. La constancia es lo que hace que se recuerde.










