Un sitio lento cuesta clientes, aunque nadie te lo diga. La gente no espera: vuelve a Google y elige otro resultado. La buena noticia es que casi siempre las causas son las mismas y tienen solución.
Primero, mide
Abre PageSpeed Insights de Google, escribe la dirección de tu sitio y mira el resultado en móvil. Fíjate en dos cosas: cuánto tarda en verse el contenido principal y qué recomendaciones aparecen arriba de la lista.
Imágenes demasiado pesadas
Es la causa más común. Fotos tal como salen de la cámara o del teléfono, de varios megas, mostradas en un espacio pequeño. Redúcelas al tamaño en que se ven y conviértelas a WebP o AVIF.
Complementos de más
Cada plugin suma código que el navegador tiene que descargar. Revisa cuáles usas de verdad y elimina el resto. Desactivarlo no basta: hay que borrarlo.
Un hosting que no da abasto
Si el servidor tarda en responder, nada de lo demás alcanza. Un hosting con servidores LiteSpeed, discos NVMe y caché bien configurada cambia por completo la experiencia.
Temas y constructores pesados
Algunos temas cargan sliders, fuentes y efectos en todas las páginas aunque no los uses. A veces la solución es simplificar; otras, rediseñar con una base más liviana.
Una lista corta para empezar
- Comprime y redimensiona las imágenes más grandes.
- Activa la caché de página y de navegador.
- Borra los plugins que no usas.
- Carga las imágenes de abajo solo cuando se acercan a la pantalla.
- Si nada de esto alcanza, revisa tu hosting.










